Relato: Mi Adversario

Buenos días,

lo primero quería dar de nuevo las gracias por la cantidad de descargas que se hicieron de la versión en Ingles de Vuelta al Pasado (Back to the Past). Después de estos días de promoción gratuita, continuara estando disponible en Amazon al mismo precio que la versión en castellano (0,89€). Dicho esto, que mejor que agradecerlo dejando colgado un nuevo relato. Espero que os guste, el titulo del relato es: Mi adversario. ¿Conseguirá el protagonista vencer su duelo?

Mi mente me susurraba que lo dejara ir, me aconsejaba dejarlo estar, sugería, tal vez, que yo no sería capaz de lograrlo, simplemente que no podía vencerle. El cerebro puede ser muy traicionero y convincente, cuando no tienes la seguridad y la determinación de conseguir ganar a tu adversario. Pero si te sientes fuerte, si crees que no hay obstáculo capaz de bloquear tu camino, cuando tu corazón palpita con tanta fuerza que te grita: ¡adelante!, simplemente no puedes detenerte. Consciente que no había marcha atrás, me armé de valor y le dirigí una mirada retadora. Este, frio como el acero, mantuvo una postura impasible, aunque de su cuerpo expulsara bocanadas de aire caliente, impaciente por comenzar la batalla, deseoso de entrar en la pelea. El tiempo pareció detenerse, los relojes dejaron de marcar la hora y el ambiente pareció ensombrecerse. Mi puño izquierdo se cerró con fuerza, mi mano derecha agarro con fuerza una de sus extremidades y apreté con ganas, intentándolo asfixiar. Mi enemigo resistió el ataque, se libró de mí y me asestó un certero golpe en la cabeza. Me retiré aturdido antes de seguir peleando. Con un sencillo movimiento me había noqueado. Mi rival sonrió, sabedor de su superioridad, y permaneció tranquilo e imperturbable. Esperaba de nuevo que yo atacara, él prefería que yo llevara la batuta de la batalla, para una vez cuerpo a cuerpo lanzarme su certero guantazo. Antes de iniciar la contienda sabía que no iba a ser fácil, así que debía mantenerme tranquilo y pensar con inteligencia mi siguiente movimiento, pues, de lo contrario, no lograría vencer. El público, impaciente, comenzó a silbar, no les gustaban los tiempos muertos. Querían ver chicha. Unas gotas de sudor inundaron mi rostro, sentía la boca tan seca como un embalse en plena sequía y un tic nervioso se adueñó de mi ojo. Intentaba serenarme pero me era difícil, la gente vociferaba, profiriendo insultos hacia mí persona y yo, por momentos, me mantenía paralizado de miedo. Mi oponente reía a carcajadas, todo esto le resultaba tremendamente entretenido. Yo cada vez me iba haciendo más pequeñito al tiempo que él, ya parecía un gigante. Por mi mente sobrevolaba la idea de la retirada. Pero pensé en la gente que me seguía, los que confiaban en mi triunfo y supe que esa idea no me la podía permitir. Entonces a modo de revelación, paso silbándome junto al oído derecho un objeto lanzado por unos enfurecidos espectadores. No alcancé a ver quién o quienes habían hecho salir volando la pieza que rozo mi oreja pero observe que era una bombilla. ¿Por qué me habían lanzado esto?, me pregunté molesto. Pero entonces, me di cuenta que no lo habían lanzado para hostigarme, sino, todo lo contrario, era para ayudarme. Me habían dado la clave para vencer. Que podía significar un objeto así: Luz, ideas e imaginación. Y como me había llegado: volando. Ya lo tenía. Lo que tenía que hacer para vencer era, sencillamente, hacer lo que mejor se me daba, dejar volar mi imaginación. Suerte que siempre llevo conmigo una pequeña libreta de notas y un bolígrafo, eso me ayudó a anotar mi estrategia de ataque. Anote todo lo que salía de las entrañas de mi cerebelo, el hemisferio derecho de mi cerebro estaba exprimiendo y sacando todo el jugo a dos de sus mejores alumnos, la creatividad y la imaginación. Mi enemigo ya no sonreía, al contrario, su semblante había cambiado, percibí su miedo. Era mi momento. Me acerque a él y me senté enfrente suyo, dejando a un lado de la mesa el bolígrafo y la libreta donde había anotado mis movimientos. Abrí mi mano derecha, dejándola caer en el ratón inalámbrico, para después proceder a acercar el cursor hasta el programa de textos y abrirlo. No demoré ni un momento en comenzar a teclear las letras del teclado, llevando en un viaje frenético al documento, regocijándome por la certeza de mi victoria. Quizá embriagado por el éxito momentáneo, me deje llevar inconscientemente por un aura de superioridad y una cierta relajación que fue aprovechado por mi oponente para contraatacar. Luchaba sin descanso por recuperar terreno. Pero no le iba a dejar. Hoy no. Tras un momento lleno de dudas, decidí asestarle el golpe definitivo. Me desplacé con mi silla giratoria unos metros, pulse el botón de encendido, quise volver al punto de origen pero en ese instante una de las ruedas de la silla se quedó atascada. Haciendo un último esfuerzo, me puse en pie y cuando estuve enfrente de la pantalla, con gran seguridad y decisión, le di a imprimir. Y vencí. Cuando supe que todo había terminado, me levanté orgulloso y alcé mis puños en señal de victoria. Había logrado vencer al contrincante más feroz al que puede enfrentarse un escritor, mi adversario es conocido con el nombre de: folio en blanco.

PDF: Mi adversario

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2 comentarios en “Relato: Mi Adversario

  1. ¡Gracias Julia! Me alegro mucho que te haya gustado!! 🙂
    La verdad es que a veces pasa que tienes cantidad de ideas en la cabeza y cuando estas delante del folio (ya sea en papel o en el procesador de textos del ordenador) estas no salen. Para esos días es importante tener paciencia y ser constante y al final, todo sale 😉

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